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JMM explica en esta serie otros aspectos "misteriosos" del mercado, los arbitrajes y las "cestas" de arbitraje.
El artículo surgió como respuesta a una cuestión planteada por Joaquín Fernández Lobo en la lista putput. Transcribo parcialmente su mensaje, pues aclara muy bien la teoría del arbitraje, mientras JMM se centrará en la "vida real".
Es importante aclarar que el arbitraje no es sólo el arbitraje de los mercados bursátiles de contado y de futuros. Hay muchas modalidades de arbitraje, por ejemplo arbitrajes sobre una acción que cotiza simultáneamente en dos mercados (Madrid y Nueva York por ejemplo; antes del mercado continuo y de la contratación electrónica había oportunidades de arbitraje sobre los principales valores entre Madrid y Barcelona), arbitrajes sobre divisas, etc. Ahora bien, en esta serie nos vamos a referir a la modalidad específica del arbitraje de futuros sobre índices bursátiles.
Este fue el mensaje de Joaquín Fernández Lobo jflobo@bbvnet.com
Según los manuales, el arbitraje consiste en realizar operaciones de compraventa en dos mercados diferentes (contado y futuro) para obtener un beneficio al aprovechar las imperfecciones de los mismos.
De ese modo, en el arbitraje directo (precio del futuro por encima de su valor teórico) podemos por una parte comprar el activo subyacente al contado y simultáneamente vender el número adecuado de contratos de futuro. Cuando la diferencia entre los precios de futuro y contado compense el costo de la financiación, habremos obtenido un beneficio sin arriesgar nada.
De la misma forma, existiría oportunidad de arbitraje inverso cuando el precio del futuro estuviese por debajo de su valor teórico. Entonces compraríamos el futuro infravalorado y venderíamos el activo subyacente a crédito obteniendo un beneficio seguro.
Hasta aquí todo muy teórico y muy bonito. El problema surge al pasar a la práctica e intentar comprar o vender a crédito el activo subyacente, ya que habría que confeccionar una cesta de acciones que replicasen exactamente al Ibex 35. Además, otro problema añadido sería calcular el coste de los corretajes en el mercado spot y de futuro y comprobar si la liquidez del mercado permitiría vender esas cestas sin modificar sustancialmente los precios.
Dado que el arbitraje es absolutamente necesario en un mercado desarrollado para que la cotización del futuro no se desvíe de la del activo subyacente más allá de su valor teórico, yo pregunto:
¿Entre todos los sabios de este foro, alguien sabe cómo funciona toda esta mecánica y puede explicarla de una manera sencilla? ¿Existen las cestas de acciones que replican exactamente al Ibex, como producto financiero? ¿Las comercializa Bancoval? ¿Quiénes son los arbitrajistas y cómo operan?
A la pregunta planteada por Joaquín Fernández Lobo contestó JMM con el siguiente mensaje:
Todo lo que usted quería saber sobre Arbitrajes en Futuros y nunca se atrevió a preguntar
Aunque responda a este mail, no me incluyo entre los "sabios" del foro. Eso sí, reconozco que el título de este mail es ostensiblemente pretencioso, pero es que no se trata de un asunto tan complicado como puede parecer.
¿En qué consiste el arbitraje? Joaquín F. Lobo lo explica muy bien en su mensaje [publicado en la entrega de ayer]: Comprar o vender el activo (Ibex en este caso) mediante una "cesta" que lo replique exactamente y hacer justamente lo contrario (vender o comprar) con el derivado (futuro del Ibex).
La cesta se construye mediante la compra/venta de títulos de forma que se replique exactamente al índice, para que el riesgo del arbitraje sea nulo. Esto implica comprar/vender una gran variedad de títulos (35) en la ponderación exacta que cada uno de ellos tiene en el Ibex en cada momento. Y digo "en cada momento" cuando debiera decir "en cada segundo" porque la ponderación de cada uno de los 35 valores que componen el Ibex cambia prácticamente cada segundo.
Así es: El Ibex es un índice ponderado: El peso de los 35 valores depende de su capitalización bursátil (que es igual a su cotización x número de títulos, expresada en millones de pesetas). ¿Qué significa esto? Pues sencillamente que cada vez que uno de los valores integrados en el Ibex cambia el precio al que cotiza, modifica a su vez su respectiva ponderación en el índice.
Por ejemplo, si Telefónica sube un duro, pasa de representar el 15,28% del Ibex, al 15,32% (las cifras, como comprenderéis, no son reales); si en el instante siguiente BBV baja 10 pesetas, eso hace que cada uno de los otros 34 valores cuya cotización permanece invariable durante ese segundo aumente su respectiva ponderación en detrimento de BBV.
En definitiva, un verdadero lío. Especialmente complicado hasta que llegaron los ordenadores.
(Permitidme un inciso: No todos los índices son ponderados. El Dow Jones, por ejemplo, es un índice aritmético en el que todos los valores que lo componen ponderan igual. Sería algo así como si en el Ibex "pesara" igual la cotización de Telefónica que la de Vallehermoso. Un tanto ilógico, pero la historia es la historia y... a estas alturas no creo que los americanos estén dispuestos a cambiar una de las pocas "instituciones" antiguas que poseen. Hace un tiempo Expansión publicó un interesantísimo artículo en el que comparaba cuál sería la cotización del DJ si fuese ponderado (como nuestro Ibex). En aquel momento ambos estaban "emparejados" en puntos. Pero, como resultado de ponderar los valores del DJ, casi nos sacaba el doble.)
Texto obtenido del publicado por Enrique Gallego en su "Sentimiento de Mercado" en http://www.ctv.es/USERS/quicon/., con su autorización. Agradezco su gentileza.
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