Libanes Web

  Articulos. Capitanes de barcos monetarios

Volver al menu principal


Capitanes de barcos monetarios

   Para llegar a buen puerto es necesario saber gobernar el barco. Los gobernadores de los bancos centrales manejan tambien sus barcos, cargados de instrumentos monetarios, romaneando para facilitar la estiba, navegando de bolina si es necesario, arriando velas cuando llega la galerna, mientras el pasaje, los ciudadanos de sus países, se apoyan en el andarivel de sus embarcaciones.

 

      El objetivo de política monetaria de los capitanes de barco de los bancos centrales es con frecuencia anclar el buque en la dársena de un país con estabilidad de precios, para que las expectativas inflacionistas de sus pasajeros queden amarradas a esas aguas tranquilas. Fijan de esa forma una meta cambiaria explícita, un ancla nominal para sus monedas, eliminando la discrecionalidad en la navegación monetaria y dejando muy claro al público que el ancla no esta a la pendura, sino fondeada y muy fondeada, para de esa manera obtener mas éxito en la reducción de la inflación, al ser transparente para el público la forma en que se gobierna el barco.

 

      Al utilizar el ancla nominal, mejor que utilizar un rezon, que por ser ancla pequeña y sin cepo el agarre con las uñas es débil, es preferible utilizar ancla con buena caña, fuertes brazos, cepo, consistentes uñas y visible arganeo, porque contra más sólido sea el anclaje mejores resultados se obtienen, sobretodo porque el barco puede ser vulnerable a crisis cambiarias cuando asoman en el horizonte económico atisbos de galerna.    

 

      Para evitar levar el ancla ante galernas, algunos capitanes dolarizan su moneda, estableciendo una vinculación tan estricta entre la moneda del país y el dólar que el banco central se convierte en una mera caja de conversión entre el billete verde y la moneda del país. Tan severo anclaje cambiario exige fondear hasta con el ancla de la esperanza pero no por ello se consigue la panacea y el oleaje de ataques especulativos contra la moneda puede acabar de todas formas produciéndose.

 

      Otros capitanes en vez de vincularse a otra divisa prefieren echar el anclote usando una meta monetaria específica y anunciando claramente que persiguen ese anclaje para que su gobernación sea creíble. Lo hizo el Buba con éxito, pero el problema está en lo difícil que resulta el controlar la masa monetaria si la bahía  está poco protegida, porque en ellas hay corrientes que comunican fácilmente el mundo monetario interno con la mar abierta. Al final hay que soltar orinque porque la relación entre el dinero y la inflación acaba siendo inestable y no es nada extraño tener que enmendar el ancla.

 

      El sistema más utilizado actualmente para anclarse es el de vincularse a un objetivo explícito de inflación. Se gobierna sobre ese ancla procurando un anuncio público de lo que se persigue como objetivo a medio plazo para que sea conocido y creíble y se intentan amarres adicionales para conseguir apoyos institucionales a ese anclaje que refuerzen su cumplimiento. La mayor ventaja es que así se distrae la atención del público por el corto plazo y se centra la atención en objetivos de inflación a largo plazo.

 

Desde que la experiencia neozelandesa con ese sistema se inició, muchos países han acabado siguiéndola con éxito. España lo hizo antes de integrarse en la Union Monetaria y ahora lo hace Eurolandia, aunque el actual capitán del barco monetario europeo ha preferido utilizar dos amarres al mismo tiempo, al vincular la gobernación del barco a una meta en términos de tasa de inflación y apoyarse para su consecución en un objetivo de cumplimiento de una tasa de crecimiento monetario. La estrategia de politica monetaria del BCE en  Eurolandia resulta más compleja de la utilizada habitualmente por los capitanes de otros barcos y por ello,  le va a exigir un esfuerzo de divulgación, transparencia y comunicación superior al que han necesitado otros navegantes en las turbias aguas de los mares monetarios para conseguir su credibilidad de experto marino condecorado por mil golpes de mar.

 

 

Enrique Ibañes, en fecha anterior a octubre de 2002, a título personal.

 

 


Contactar con el Webmaster. - Somos solidarios y utilizamos correo benefico benmail.

Menu principal

Bolsa

Macroeconomia

Derecho

Noticias

Estrategias

Modelos

Diccionarios

Cotizaciones

Indicadores

Publicaciones

Articulos

Software

Señales

Bancos Centrales

Teletrabajo